REAL ESCLAVITUD DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO
Es
un grupo de personas que cada Primer Viernes se reúnen para adorar solemnemente
al Santísimo Sacramento. Fue reinstaurada en el año 1998, concretamente el
Viernes de Dolores y cada año celebra su aniversario ese día con la imposición
de medallas a los nuevos esclavos.
Organiza cada año el Solemne Triduo Eucarístico al Sagrado Corazón de Jesús. Vive su día grande con la Procesión de Su Divina Majestad la madrugada del Domingo de Resurrección, tras la Vigilia Pascual, en la que el Amor de los Amores recorre las principales calles y plazas de la ciudad bendiciendo el mar y los campos.
Este año 2005 se cumple ya un siglo – el primer centenario - de la constitución en la Parroquia de la “Esclavitud del Santísimo Sacramento” con la única misión de dar Culto Solemne a Jesús Sacramentado, real y verdaderamente presente bajo las especies de pan y de vino.
Por ese motivo queremos reflejar una síntesis del Acta Fundacional de la Real Esclavitud del Santísimo Sacramento que consta en su Libro de Actas que se conserva en el archivo de la Parroquia:

“En la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife a cuatro de Junio de mil novecientos cinco, reunidos los señores que suscriben bajo la presidencia del Venerable Cura Párroco de la Iglesia de San Francisco de Asís, al objeto de proceder a la constitución de la Esclavitud del Santísimo Sacramento en dicha Parroquia con arreglo al Reglamento aprobado por el Excmo. e Iltrmo. Sr. Obispo de la Diócesis en veintiuno de Abril último”…..”Resultaron nombrados para la Junta Directiva los Señores, Don Luis Menarges y Vera, Don Rafael Hernández Suyer, Don Juan Rumeu y García, Don Carlos Hamilton y Monteverde como Esclavos, Mayor, Mayordomo, Secretario y Vicesecretario, respectivamente”. Se pasó luego a tratar lo relacionado con “los distintivos que han de usar la Esclavitud” y “determinar la cuota a abonar por cada esclavo”. Firman el Acta “todos los concurrentes al acto fundacional” cuyo número ascendió a veinte y tres, incluido el Párroco”.
Nos sentimos felices de seguir contando con nuestra Esclavitud del Santísimo Sacramento, restaurada hace unos años, que nos anima y nos estimula para avivar en todos la participación y vivencia de la Celebración Eucarística y la Adoración Solemne “al Amor de los amores”.
En la Eucaristía tenemos a Jesús, tenemos su sacrificio
redentor, tenemos su resurrección, tenemos el don del Espíritu Santo, tenemos la
adoración, la obediencia y el amor al Padre.
Carta encíclica de Juan Pablo II