Una breve visita histórica-artística

Dentro de los interesantes repertorios de artes plásticas propios de la Pasión que atesoran los diversos templos de Santa Cruz de Tenerife, esta parroquia de San Francisco de Asís destaca por sus estimables ejemplos escultóricos y objetos litúrgicos, pertenecientes a distintas épocas y escuelas, así como por sus espléndidos y elegantes pasos.

Se encuentra Vd. en un edificio religioso que perteneció al desaparecido convento de franciscanos, fundado en 1680. En el siglo XVIII alcanzó las dimensiones actuales. Después de la Desamortización (1836), el convento fue destruido para levantarse un inmueble de estilo ecléctico que acoge diversas funciones municipales y de justicia. En él pervive aún la antigua torre.

La celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo exige que el templo recurra a expresiones que no son comunes durante el año litúrgico como, por ejemplo, la colocación del telón negro que cubre el altar mayor en señal de duelo, por lo que no es posible admirar su magnífico retablo dorado (siglo XVIII), como tampoco las imágenes colocadas en los respectivos nichos, aisladas bajo rojos damascos. Sin embargo, si se puede contemplar y apreciar todo el conjunto arquitectónico, de bellas proporciones, según la concepción barroca, así como los restantes retablos pertenecientes a los siglos XVII-XIX, sin olvidarnos del repertorio pictórico tanto mural como sobre lienzo.

Esta parroquia participa en la Semana Santa con varios pasos que ya aparecen distribuidos a lo largo de las naves. Todos ellos van sobre ruedas, confeccionados a lo largo del siglo XX.

 

1.– Entrada triunfal de Cristo en Jerusalén

“Señor de la burrita”

 

Primer paso que abre los cortejos de la Semana Santa. Es un conjunto escultórico reciente, de valor industrial, que desde 1998 sale en procesión el Domingo de Ramos por la mañana tras la bendición de los palmos y olivos, recorriendo las calles que rodean al templo. A su regreso tiene lugar la Solemne Concelebración Eucarística con la Lectura de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Composición bastante ingenua que recuerda los grandes repertorios de la imaginaría barroca. El trono se compone de madera, elementos férreos, colgaduras y decoración floral.

También se integra en la procesión del Santo Entierro (Viernes Santo)...

 

2.- San Juan Evangelista

 

La imagen del Evangelista fue realizada en el siglo XIX por el artista local Gumersindo Robayna, prefiriendo el candelero (de vestir) para su realización, como la mayoría de las obras escultóricas de Pasión pertenecientes al ámbito canario. El material empleado es la madera, aunque también se le incorporaron otros procedimientos técnicos para la confección del cabello. Porta el Cáliz de la Salvación. Viste túnica y manto de terciopelo. Cabe destacar el rostro juvenil, imberbe, que mitiga el dolor bajo una expresión ingenua y serena.

El paso contiene una valiosa base de madera policromada con motivos de la Pasión realizada en la segunda mitad del siglo XIX.

Sale en procesión a partir de 1993, el Miércoles ("Encuentro") y Viernes Santo ("Santo Entierro").

 

3.- Santísimo Cristo de la Buena Muerte

  Este paso desfila el Jueves Santo por la tarde junto con el de la Virgen de la Amargura. También lo hace el Viernes Santo formando parte de la Procesión Magna. La imagen del Crucificado es una talla en madera llevada a cabo por un escultor anónimo del siglo XVIII, que la concibió dentro del realismo propio de la época. De correcta anatomía y elegancia formal, esta obra expresa la mesura artística característica de la producción canaria del periodo barroco.

El carruaje perteneció a la Virgen del Carmen de la parroquia capitalina de Santo Domingo de Guzmán. En 1992 se efectuó su adquisición adaptándolo a su nuevo cometido. Recibió policromía y dorado; también se le incorporaron los fanales y la base para la cruz. A partir de la fecha indicada se incorporó al cortejo procesional de la Semana Santa.

Anteriormente, se utilizaba para la ceremonia del Descendimiento.

Durante la procesión es acompañado por la cofradía del Santísimo Sacramento.

 

4.- Ntra. Sra. de la Amargura

Elegante imagen de la Dolorosa, que bajo el nombre de “La Amargura”, sale en procesión el Miércoles, Jueves y Viernes Santo. Su autor, Gumersindo Robayna (1829-1898), siguió los modelos habituales del Barroco, empleando para ello la madera policromada. El personaje de María dirige la mirada hacia lo alto, doliente, mientras sus manos permanecen entrelazadas sobre el pecho.

El paso es de diseño actual, adaptándose a los esquemas y necesidades tradicionales. Sobresale la decoración floral y los ricos y vistosos ropajes de la imagen.

Fue en 1993 cuando por primera vez sale en procesión.

 

5.- Nuestro Señor de las Tribulaciones

El Cristo de Santa Cruz

Es la imagen de mayor devoción de la capital tinerfeña y aledaños. Se trata de un busto realizado con técnica mixta por un autor desconocido del siglo XVIII, tal vez de procedencia peninsular. Protagonista de la procesión más esperada, solemne, popular, y concurrida de la Semana Santa; la procesión del Martes Santo, cuyo recorrido (4 horas de duración) se limita a las principales calles del conocido barrio de El Toscal, donde tiene lugar todo tipo de expresiones de fe y cariño: canciones del folklore canario “a capella”, coros, alfombras de flores y sal coloreada, etc. Imagen milagrosa que ha salvado a Santa Cruz de muchas epidemias, como la de 1893.

Estuvo en un domicilio particular, y en 1802 en esta iglesia de San Francisco de Asís. Ha sido objeto también de fenómenos prodigiosos, entre los que destacamos por su ruidoso eco social, el "sudor" de 1795.

Aparte del Martes Santo, forma parte del cortejo procesional del Santo Entierro. Su paso es un vistoso conjunto de plata repujada a manera de pirámide, realizado en la segunda mitad del siglo pasado. La imagen de Cristo se halla rodeada por un curioso sol de amplios rayos.

Cuenta con Cofradía propia, la de mayor solera de las existentes en los templos de la capital. Desde que empezó a recibir culto en esta parroquia, desfila cada Semana Santa acompañado por su Cofradía, la del Santísimo Sacramento y representaciones de las demás hermandades, tanto de las parroquias de la ciudad como las de la isla.

 

6.- Ntra. Sra. de la Soledad

 

También conocida con el nombre de "Virgen del Retiro", ya que cierra el ciclo de procesiones de la Semana Santa el Viernes Santo por la noche, después de haber finalizado el Santo Entierro. En medio de un absoluto silencio y de multitud de luminarias, esta imagen de candelero (de vestir), una obra anónima de escuela canaria del siglo XVIII, recorre las calles más próximas a la parroquia. Vestida completamente de negro, según la tradición de las islas, se "retira" envuelta en dolor hasta la Resurrección de su Hijo.

El paso contiene las insignias de la Pasión, presididas por la cruz de la que pende el sudario. Se trata de una contemplación mística y teológica de María frente a los tristes y crueles acontecimientos acaecidos. Imagen que ya salía en procesión en la época de los frailes franciscanos.

 

Monumento del Jueves Santo

 

 

Si usted visita este templo el Jueves Santo por la tarde, después de la celebración de la Eucaristía, podrá contemplar uno de los Monumentos más espectaculares de Santa Cruz de Tenerife, realizado en la capilla de Ntra. Sra. del Retiro. Damascos, antiguos brocados, porcelanas, velas de filigranas, objetos de plata, conjuntos florales, etc., componen este suntuoso altar destinado a la reserva del Santísimo hasta el Viernes Santo por la tarde.

 

 

 

Finalizada la visita a esta parroquia de San Francisco de Asís, usted podrá conocer la interesante CAPILLA DE LA VENERABLE ORDEN TERCERA. Para acceder a ella, abandone el templo por la puerta lateral hacia la calle de Villalba Hervás, donde encontrará la entrada de cantería. Es una capilla levantada por sus miembros en el siglo XVIII. En ella se halla el paso de El Señor del Huerto, uno de los más bellos existentes en Canarias. La imagen de Cristo, obra de extraordinario valor artístico, es atribuida a la escuela andaluza del siglo XVIII. Fue adquirida con toda seguridad por la familia Forstall, de origen irlandés, cuyos principales miembros fueron destacados comerciantes de la ciudad capitalina. También donaron el trono de plata repujada que contiene las insignias de la Pasión, un trabajo de orfebrería encomiable. Esta espléndida imagen está considerada como la mejor de su género del archipiélago. Las pertenecientes a los tres apóstoles dormidos, arrojan una cronología posterior.

Este paso, desde su llegada a esta Venerable Capilla, desfila el Lunes Santo. Desde 1994 también lo hace en la Procesión Magna del Viernes Santo.