Etim.
Antonio: Floreciente.
Monje del desierto,
siglo IV. Testigo
radical del Evangelio
Patrón de tejedores de cestos,
fabricantes de pinceles, cementerios, carniceros, animales domésticos.
Su vida fue escrita por
San Atanasio.
San Antonio es un modelo de espiritualidad ascética.
.
Nace en Egipto, hijo de acaudalados campesinos.
Durante una celebración
Eucarística escucho las Palabras de Jesús: "Si quieres ser
perfecto, ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres".
San Antonio entregó su hermana al cuidado de las vírgenes consagradas,
vendió sus propiedades y decidió darse por completo al Señor.
Hizo vida eremítica en el desierto, junto a un
cierto experto llamado Pablo.
Después vivió junto a
un cementerio, siendo testigo de la vida de Jesús que vence el temor a
la muerte.
Organizó
comunidades de oración y trabajo. Pero prefirió
retirarse de nuevo al desierto. Allí logró conciliar la
vida solitaria con la dirección de un monasterio.
Viajó a Alejandría para apoyar la fe católica
ante las herejía arriana.
Una colección de anécdotas, conocida como
"apotegmas" demuestra su espiritualidad
evangélica
clara e incisiva.
Murió hacia el año
356, en el monte Colzim, próximo al mar Rojo. Se dice
que de avanzada edad pero no se conoce su fecha de nacimiento.
Oración a San Antonio Abad para la protección de los animales.
Señor, te ruego que por intercesión de San Antonio Abad, tengas piedad
de los hombres, que por ignorancia maltratan a los animales. Enséñales a
que los amen como criaturas tuyas. Señor, ten piedad de los animales
domésticos, que muy a menudo son entregados sin defensa alguna a la
indiferencia y a la crueldad humana. No los dejes solos con sus penas.
Señor Dios, ten piedad de los animales como el león, el tigre, el mono,
el elefante y de otras especies que son capturados para ser llevados en
circos o en zoos. Dales a todos ellos un refugio seguro en su hábitat.
Señor, ten piedad de los animales de granja que crecen dentro de
inhóspitos habitáculos, así como de aquellos animales que en los
mataderos son sacrificados sin anestesia. Acógelos con su dolor. Señor,
ten piedad de los animales de experimentación. Haz que cesen estas
prácticas y sálvalos de su sufrimiento. Señor, tu que infundiste en San
Antonio Abad un gran amor a la pobreza y al respeto de los animales, ten
piedad de todos los animales que sufren y haz una sociedad más justa
basada en el amor y la paz de todos los hombres. Amén.